General

Sueño nocturno: ¿pasividad o actividad?

Limitarse a pensar que para estar saludable solo es necesario una alimentación equilibrada y el ejercicio diario resultado erróneo. El sueño es un aspecto fundamental.

Indirectamente, subestimamos la necesidad que tenemos los seres humanos de dormir las horas suficientes.

Es un hecho que tanto el sueño como la alimentación y el ejercicio físico juegan un rol importantes para vivir más despiertos. Cada una de estas áreas están conectadas entre sí.

Rendimiento físico

Cuando nos descuidamos de dormir las horas necesarias, sin duda, nuestro rendimiento deportivo disminuirá. El sueño es una pieza crítica para cualquier rutina de alto rendimiento.

La única manera de que exista una verdadera reparación de nuestro cuerpo y nuestra mente es por medio del descanso nocturno.

Las obligaciones diarias nos exigen estar preparados y si no tenemos las horas de descanso suficiente, en vez de vivir más despierto, viviremos más cansados.

A nivel físico, tanto la mala calidad del sueño como la falta del mismo aumentan la probabilidad de padecer obesidad, enfermedad coronaria y renal, diabetes e hipertensión.

¿Qué sucede mientras dormimos?

Mientras dormimos, la temperatura corporal, la presión sanguínea y el ritmo cardíaco está en el punto más bajo que ocurre durante las 24 horas.

Este descenso, especialmente en la presión sanguínea, es crítico para mantenerse saludable.

Durante el descanso nocturno, la hormona del estrés o mejor conocida como cortisol, baja significativamente causando el relajamiento natural de la mente y el cuerpo.

De acuerdo al Dr. Luis González Sánchez, “no dormir, o no hacerlo plenamente, le cobra una factura cara al cuerpo ya que se va presentando un deterioro en las habilidades mentales y físicas. Depende de qué tan alta sea esa deuda de horas de sueño”

En cuanto al plano mental, el cerebro se regenera para procesar toda la información recibida durante el día. Un sueño insuficiente produce alteraciones en el comportamiento y dificultad para tomar decisiones o resolver problema. Incluso se relaciona con la depresión.

¿Cómo afecta la falta de sueño al peso ideal?

Nuestra habilidad para mantener el peso ideal está regulada por dos hormonas llamadas leptina y grelina. Estas hormonas operan de manera opuesta. La leptina le dice al cerebro que ha comido suficiente y la grelina se encarga de estimular el hambre.

Desafortunadamente, la privación del sueño provoca un desbalance el apetito y la sensación de estar saciado.

De acuerdo a un estudio realizado por La Revista Estadounidense de Nutrición Clínica de la Universidad de Oxford, el dormir 4 horas o menos se asocia al consumir un promedio de 300 calorías extra.

Por esta razón, el mantener de 7 a 8 horas diarias de sueño resulta esencial para mantener el peso saludable.

Hemos pasado años pensando que el dormir es un estado pasivo. Incluso pensamos que es una pérdida de tiempo. Mucho más cuando tenemos actividades pendientes.

Sin embargo, la pasividad que refleja el sueño ha resultado más activa de lo que parece.

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *